martes, 1 de abril de 2008

Un abdomen prominente en la mediana edad aumenta el riesgo de demencia a partir de los 70 años

Otras investigaciones ya habían demostrado que el perímetro abdominal elevado aumenta el riesgo de diabetes, ictus y enfermedad cardiaca coronaria pero esta es la primera vez que la demencia se asocia con la grasa abdominal.

Las personas de más de 40 años con un abdomen muy prominente tienen un mayor riesgo de demencia al alcanzar los 70, según un estudio de la empresa Kaiser Permanente en Oakland (Estados Unidos) que se publica en la edición digital de la revista Neurology.
Estudios anteriores se habían dirigido a la circunferencia de cintura y al índice de masa corporal en los mayores y a su vinculación con el riesgo de demencia. Según Rachel Whitmer, investigadora principal del estudio, la grasa abdominal podría ser un mejor indicador de la desregulación metabólica a largo plazo que conduce al riesgo de demencia. Whitmer señala que la medida del tamaño del abdomen en personas de edad avanzada podría no ser tan buen indicador debido a que a medida que las personas envejecen tienden de forma natural a perder músculo y masa ósea y a ganar abdomen.
Los investigadores estudiaron a 6.583 personas de entre 40 y 45 años del norte de California de las que se había registrado su densidad abdominal. La grasa en el abdomen se midió utilizando un calibrador para determinar la distancia de la espalda a la parte superior del abdomen, a medio camino entre la zona superior de la pelvis y la parte baja de las costillas. La densidad del abdomen está muy asociada con el tejido graso visceral que rodea los órganos. Una media de 36 años después, el 16 por ciento de los participantes había sido diagnosticado con demencia.
Los resultados mostraron que aquellos que tenían sobrepeso y un abdomen muy prominente eran 2,3 veces más propensos a desarrollar demencia que las personas con un peso y un abdomen normales. Las personas que padecían de obesidad y un gran abdomen eran 3,6 veces más propensas a desarrollar demencia que los individuos con medidas normales. En el caso de los individuos con sobrepeso u obesidad pero cuyo abdomen era normal tenían un 80 por ciento más de riesgo de demencia. Según los investigadores, tener un abdomen muy abultado aumentaba el riesgo de demencia de forma independiente a si los participantes tenían un peso normal o padecían sobrepeso u obesidad o si sufrían trastornos de la salud como la diabetes, el ictus o la enfermedad cardiovascular.
Los autores señalan que, como en el caso de otros estudios observacionales, es posible que la asociación entre la obesidad abdominal y la demencia no se deba a la obesidad abdominal sino a un conjunto complejo de conductas asociadas a la salud de las que la existencia de un abdomen grande es sólo una parte.

FUENTE: CEOMA (Confederación Española de Organizaciones de Mayores)